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El membrillo de Santa Teresa: el legado de nuestros abuelos

En España podemos presumir de una gastronomía rica y aclamada por los grandes chefs del mundo, de eso no cabe duda. Pero hay recetas que son mucho más que meros alimentos y que guardan tras sus ingredientes historias, recuerdos y aromas del pasado. Este es el caso del membrillo, un producto muy querido por la familia Santa Teresa.

Cualquiera que tenga pueblo tendrá grabado a fuego esas recetas que sus abuelos elaboraban con todo el cariño para sus hijos y nietos. Si cierras los ojos seguro que puedes escuchar el sonido de los utensilios de cocina al otro lado de la casa, sentir el calor del fuego y rememorar todas esas sensaciones de la niñez.

Los otoños saben a membrillo y en este artículo queremos invitarte a volver a esa época de tu vida, descubriendo cómo en Santa Teresa respetamos la tradición de los verdaderos maestros: nuestros mayores.

La tradición de elaborar membrillo

Hace casi un siglo, la época del membrillo era una de las favoritas de los niños de la casa. Acababa el verano sí, pero había momentos que alargaban un poco más el sol y las tardes de juegos en la calle. De pronto, la mesa de la cocina se llenaba de esas frutas amarillas con un aspecto similar a las peras, pero con un sabor inconfundible.

Todos esperaban ansiosos a que la abuela o la madre se pusiera manos a la obra y elaborara la receta que inundaba de olor dulzón cada una uno de los cuartos de la vivienda. Era la ilusión previa que daba paso a un ritual que había pasado generación tras generación, en una forma de vivir la vida mucho más lenta, sana y concienciada con los ritmos naturales.

 

 

Por aquel entonces las familias no vivían en torno a las televisiones, móviles y demás dispositivos electrónicos. Tampoco primaban las prisas o el estrés y por eso las recetas de nuestros antepasados, elaboradas con pausa, se han quedado en nuestra memoria.

La receta del Membrillo Santa Teresa

En Santa Teresa llevamos ciento sesenta años enfocados en ofrecer a nuestros clientes los productos de la mejor calidad, mejorando cada día nuestras recetas, ingredientes y procesos; caminando de la mano de los nuevos tiempos, sin olvidarnos de todo lo que hemos aprendido hasta hoy.  Sabemos que para lograr esa sonrisa de satisfacción que esbozáis al probar nuestros productos, es necesario mantener el espíritu tradicional de todos y cada uno de los platos que elaboramos. Ya corregido a primera persona y cambiadas algunas palabras.

¿Y qué mejor forma de hacer membrillo que respetando el legado de nuestros abuelos? Seguimos paso a paso la receta y el proceso de elaboración que ellos utilizaban, aplicando técnicas modernas de envasado para que puedas disfrutar del membrillo en cualquier momento y con solo abrir el envase.

¿Cómo hacemos nuestro membrillo?

Lo primero que hacemos es seleccionar las mejores piezas de membrillo que nos llegan directamente desde el campo, recolectadas de los árboles a mano, una a una. A continuación, cocemos la fruta y nos quedamos únicamente con el solomillo, la parte más sabrosa del membrillo que, después de cocer de nuevo lentamente junto al azúcar, adquiere el punto perfecto tan característico del Membrillo Santa Teresa. Y nada más, tan solo lo envasamos para que llegue a tu mesa sin perder ápice de calidad.

 

Variedades de Membrillo Santa Teresa

El Membrillo Santa Teresa puedes disfrutarlo en diferentes formatos y variedades, desde las más tradicionales hasta las más novedosas. Por ejemplo, si eres de las personas a las que les encanta disfrutar de un desayuno con tostadas, el membrillo para untar es el tuyo. Si prefieres un sándwich puedes probar nuestro membrillo en lonchas con queso fresco, tomate y lechuga. Además, para los paladares más exigentes hemos preparado una receta a su altura. Se trata del membrillo con nueces que no debes dejar de probar.