Envío gratis desde 50€ de compra

Atención al cliente L-V de 08:00 a 15:00 h. Tlf.: +34 920 25 28 66

Membrillo sin azúcar 220 g

4,60 €

Membrillo sin azúcar 220 g, de textura firme y corte limpio, ideal con quesos o para postres. Sin gluten, sin conservantes añadidos y fuente de fibra.

Elige tu pack:

Ingredientes

Membrillo (pulpa y fruta), Edulcorante: maltitol.

Conservar en frío entre 0ºC y 5ºC. Una vez abierto, conservar en frío y consumir antes de 15 días.

Valores Nutricionales por 100 g/100 ml

Valor energético 1055.0 kJ / 252.0 kcal
Grasas 0.4 g
— Saturadas 0.4 g
Hidratos de carbono 63.0 g
— Azúcares 8.6 g
Fibra alimentaria 4.8 g
Proteínas 0.3 g
Sal 0.1 g

Membrillo Sin Azúcar 220 g

Elaborado con pulpa y fruta de membrillo y edulcorado con maltitol, ofrece un sabor afrutado y redondo, con notas de miel y un fondo ligeramente cítrico propio del membrillo maduro. La textura es firme y jugosa, pensada para un corte limpio que mantiene la pieza estable en tabla. Su color ámbar brillante y el aroma suave convierten cada porción en un acompañamiento cómodo y versátil para la mesa dulce o salada.

El Membrillo sin azúcar 220 g es un formato manejable para tener siempre a mano: perfecto para tablas de queso, para intercalar en capas con bizcochos o para dar un toque de fruta a yogures y tostadas. Su perfil de sabor armoniza con quesos de distinta intensidad, desde un semicurado hasta un azul, y también funciona en pequeñas láminas como relleno de empanadillas dulces. Gracias a su estabilidad al corte, permite raciones ordenadas y una presentación limpia.

  • Peso neto: 220 g.
  • Ingredientes: membrillo (pulpa y fruta) y edulcorante maltitol.
  • Fuente de fibra (4,8 g por 100 g).
  • Sin gluten.
  • Sin conservantes añadidos.
  • Formato compacto, ideal para cortar en dados, láminas o triángulos.

Como disfrutarlo

Conservar en frío entre 0ºC y 5ºC. Una vez abierto, conservar en frío y consumir antes de 15 días. Para servir, desmolda y corta con un cuchillo húmedo o ligeramente aceitado para obtener aristas limpias. Acompaña con queso curado, frutos de cáscara tostados o pan crujiente. En repostería, utilízalo en capas finas entre bizcochos o como corazón de magdalenas. También encaja en platos salados: colócalo en pequeños cubos sobre una ensalada de hoja amarga y frutos secos, o como contraste en carnes asadas frías.

Tip de chef: mezcla dados de membrillo con aceite de oliva y un chorrito de vinagre para crear un aliño rápido que ilumina ensaladas de hoja verde y quesos frescos.