Lata de Pastas de Membrillo - Edición Especial 600 g
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Ingredientes
Ingredientes
Valores Nutricionales por 100 g/100 ml
Valores Nutricionales por 100 g/100 ml
| Valor energético | 2007.0 kJ / 479.0 kcal |
|---|---|
| Grasas | 24.0 g |
| — Saturadas | 16.0 g |
| Hidratos de carbono | 59.0 g |
| — Azúcares | 23.0 g |
| Fibra alimentaria | g |
| Proteínas | 6.5 g |
| Sal | 0.58 g |
Lata de Pastas de Membrillo - Edición Especial 600 G
Piezas doradas y aromáticas con corazón de membrillo, crujientes al morder y de miga tierna en el interior. El contraste entre la galleta y el relleno ofrece un equilibrio agradable, con un punto frutal que aligera cada bocado. La lata protege las pastas y conserva su textura, ideal para regalar o para mantener en la despensa a la espera de una sobremesa.
El surtido está pensado para acompañar cafés e infusiones y para lucir en bandejas ordenadas. Con Lata de Pastas de Membrillo - Edición Especial 600 g se dispone de una presentación cuidada, lista para abrir y servir. Las piezas mantienen bien la forma y resultan sencillas de colocar, creando una mesa apetecible en segundos. Su acabado uniforme y el brillo natural del relleno aportan un aspecto casero y elegante a la vez.
La masa busca equilibrio entre sabor a mantequilla y trigo, y el toque frutal del membrillo. Se disfrutan solas o como parte de un surtido con otras pastas y dulces tradicionales. En reuniones familiares o en pequeños eventos, permiten calcular raciones cómodas y ofrecer variedad sin complicaciones.
- Textura crujiente por fuera y miga tierna en el interior.
- Relleno de membrillo que aporta un punto frutal.
- Lata de 600 g, práctica para conservar y regalar.
- Presentación lista para servir con café o té.
- Formato estable que mantiene buen aspecto en mesa.
Como disfrutarlo
Indicaciones de conservación: mantener en lugar fresco y seco. Una vez abierta la lata, cerrar tras cada uso y consumir antes de 15 días. Servir a temperatura ambiente para apreciar el aroma y el crujiente. Sugerencias de consumo: disponer en bandeja alternando piezas y colores; acompañar con café, té o chocolate a la taza; montar un postre rápido intercalando pastas, fruta fresca y una crema láctea suave; o emplearlas como base crujiente de vasitos con crema pastelera o natillas.
Tip de chef: dales un golpe de horno suave, 1–2 minutos, justo antes de llevar a la mesa para recuperar el crujiente, y termina con un velo de azúcar glas si se desea un acabado más vistoso.
Para una mesa variada, combina estas pastas con cítricos en gajos y frutos secos tostados, de modo que cada invitado pueda construir su bocado. Si se busca contraste, ofrecer junto a un cuenco de yogur natural o una compota ligera; la acidez equilibra el dulzor del membrillo. En detalle de obsequio, la lata admite una cinta o etiqueta personalizada sin alterar la correcta preservación del contenido.
Cuando queden las últimas piezas, migarlas finas permite crear una base de tarta sin horneado mezclándolas con un poco de mantequilla; presiona en un molde y cubre con una crema fría para un postre sencillo y resultón.


