Turrón de Yema Tostada 270 g
Elige tu pack:
Ingredientes
Ingredientes
Valores Nutricionales por 100 g/100 ml
Valores Nutricionales por 100 g/100 ml
| Valor energético | 2093.0 kJ / 500.0 kcal |
|---|---|
| Grasas | 30.0 g |
| — Saturadas | 3.6 g |
| Hidratos de carbono | 38.0 g |
| — Azúcares | 34.0 g |
| Fibra alimentaria | g |
| Proteínas | 15.0 g |
| Sal | 0.03 g |
Turrón de Yema Tostada 270 G
De tono dorado con cubierta tostada, este turrón desprende notas suaves a azúcar caramelizado y un interior cremoso que se funde en el paladar. El corte revela una masa uniforme y brillante, con ese punto goloso que recuerda a la yema confitada bien trabajada. La textura es consistente pero tierna, ideal para porciones regulares sin desmoronarse y para lucir en bandejas de surtidos.
Elaborado con esmero para respetar el sabor característico, ofrece un equilibrio entre el dulzor y el ligero amargor del tueste. Con Turrón de Yema Tostada 270 g dispones de una tableta pensada para mesas festivas y también para un capricho a cualquier hora. Se disfruta a temperatura ambiente, donde los aromas se expresan con claridad, o ligeramente frío si se busca un contraste más firme entre la capa tostada y el interior.
Es un clásico que combina muy bien con cafés cortos, cavas secos o infusiones aromáticas. Su estructura permite cortes limpios en rectángulos o cubos, manteniendo un aspecto elegante en presentaciones individuales. Funciona tanto solo como integrado en postres sencillos: en capas con bizcocho esponjoso, en parfaits con nata montada suave o en vasitos con frutas ácidas.
- Cubierta tostada de aroma caramelizado y centro cremoso.
- Equilibrio entre dulzor amable y toque de tueste.
- Corte limpio para raciones regulares y ordenadas.
- Versátil en bandejas de surtidos o postres en vaso.
- Peso neto: 270 g.
Como disfrutarlo
Indicaciones de conservación: mantener en lugar fresco, seco y alejado de olores. Sírvelo a temperatura ambiente para apreciar su perfil aromático. Para un corte perfecto, utiliza un cuchillo de hoja fina; si se prefiere, calienta la hoja con agua caliente, sécala y realiza cortes firmes sin presionar. Acompaña con café espresso, té o cavas secos; integra dados en parfaits de crema suave o en capas con bizcocho para postres en vaso. Para contraste, combínalo con fruta fresca ligeramente ácida como mandarina, frambuesa o manzana verde.
Tip de chef: espolvorea una mínima capa de azúcar sobre la superficie ya cortada y dora con soplete rápido para realzar el punto crujiente del tueste.
Si se desea una presentación diferente, corta láminas finas y colócalas en abanico sobre un plato frío; unas hebras de piel de cítrico y una pizca de canela realzan su perfume sin ocultarlo. En bandejas compartidas, alterna piezas de yema tostada con turrones de textura más firme para lograr contraste visual y de bocado.
Otra forma de servirlo consiste en colocar cubos pequeños sobre cucharitas para cóctel y terminar con una gota de crema inglesa o con una almendra tostada picada. En helados, unos dados mezclados al final del mantecado aportan vetas golosas que se mantienen estables. Su perfil gustativo admite maridajes sencillos con chocolate negro o con quesos frescos poco salados.




