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Cómo practicar deporte durante el verano…y no morir en el intento

 

Los días soleados nos llenan de vida. Nos encanta salir a la calle, compartir experiencias con los nuestros y disfrutar del aire libre. El verano es una época en la que apetece realizar muchas actividades, eso incluye, también, al deporte. No hay nada como aprovechar los rayos de sol para hacer ejercicio. Sin embargo, son muchas las advertencias que cada año nos llegan para que lo practiquemos de una forma sana y responsable.

Las altas temperaturas no son amigas de los grandes esfuerzos, pero eso no quiere decir que no podamos disfrutar de la actividad física. En este nuevo post de Santa Teresa queremos ayudarte a que adquieras buenos hábitos para que puedas ponerte las deportivas sin miedo y lanzarte a hacer deporte.

¿Qué pasa a nuestro cuerpo cuando hacemos deporte con calor?

Cuando aumenta la temperatura exterior también lo hace la de nuestro cuerpo. El organismo tiene que poner en marcha sus recursos para lograr una temperatura normal y esto hace que los pulmones y el corazón sean más sensibles a los esfuerzos. Por tanto, nos agotamos antes y corremos el riesgo de sufrir mareos o náuseas.

Además, se produce la sudoración que es un efecto regulador para protegernos del exceso de calor. Ten en cuenta que sudar más no implica quemar más calorías. De hecho, las personas que empiezan a sudar antes suelen ser las que mejor forma física tienen, como ocurre con los deportistas profesionales.

¿Por qué es tan importante hidratarse cuando hacemos deporte?

Siguiendo con el párrafo anterior, tienes que saber que el cuerpo de un adulto está compuesto por un 60% de agua. Si durante el ejercicio llegamos a perder un 2% en concepto de sudoración, notaremos una bajada en nuestro rendimiento y si se aumenta un poco más, solo hasta el 5%, nuestras fuerzas se verán reducidas casi a la mitad. Superar esos límites nos puede llevar a sufrir calambres, golpes de calor y en casos extremos, ataques al corazón.

Por tanto, es fundamental mantenerse hidratado en épocas donde sudamos mucho. Hemos de beber, antes, durante y después del ejercicio. Con tres litros al día debería ser suficiente, pero cada persona ha de adaptarse a sus características físicas.

 

 

Una manera sana y nutritiva de recuperar el líquido perdido es bebiendo un vaso de gazpacho. No tiene apenas calorías y nos aporta todas las vitaminas y minerales de sus verduras. El Gazpacho Santa Teresa está elaborado con ingredientes cien por cien naturales y sin ningún aditivo.

También hay que tener cuidado con los bajones de azúcar, bastante habituales también en los sobreesfuerzos. En anteriores ocasiones te hemos hablado de nuestra poción mágica para deportistas, que no es otra que el membrillo. Muchos profesionales del deporte lo utilizan para tener ese punto extra de reservas energéticas durante sus competiciones.

¿Cuáles son las mejores horas para practicar deporte en verano?

Existen dos respuestas, una más global que hace referencia a los extremos del día y una más concreta en función del lugar donde vivamos. Respecto a la primera, aprovechar las primeras y las últimas horas del día suele ser la mejor opción. El sol no ha llegado o se ha puesto y las temperaturas son menores que durante el resto del día.

Si bien es cierto, que en nuestro país hay lugares donde las temperaturas permanecen casi constantes a lo largo de la jornada y otros donde la carga de humedad se dispara al caer la noche. En este caso hemos de utilizar el sentido común y escuchar a nuestro cuerpo. A veces es preferible darse la vuelta que forzar innecesariamente.

¿Qué deportes son más recomendables para practicar en verano?

Vamos a comenzar por una recomendación bastante obvia. Si hace mucho calor en la calle, los centros deportivos y gimnasios son ideales al contar con aire acondicionado. Podemos realizar ejercicio sin exponernos a las altas temperaturas, ni que sean una merma para nuestro rendimiento.

Pero si lo que quieres es salir a la calle, aquí van algunos deportes que pueden venirte muy bien:

  • Natación: sin duda la mejor opción. Ya sea en la playa, en un pantano, río o piscina, la natación es el deporte más refrescante que existe. Sus beneficios son enormes y puedes practicarlo de manera individual cuando te apetezca.
  • Ciclismo: otro clásico del verano. Súbete a la bici, elige un camino y siento cómo el viento acaricia tu piel. No hace falta que te conviertas en el nuevo Carlos Sastre, basta con que salgas a dar unas pedaladas y relajarte.
  • Patinaje: es más sencillo de lo que parece. Patinar no solo es divertido, sino que podemos aprender muy rápido. Requiere esfuerzos moderados y se pude practicar casi en cualquier sitio.
  • Senderismo: ir a la montaña y caminar a la sombra de los árboles puede ser una práctica sana y reconfortante. Hay numerosos grupos de aficionados por toda España con los que compartir ruta. Sal, respira y siente la naturaleza.