El gazpacho, una opción perfecta para tus cenas de verano – Santa Teresa Gourmet

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El gazpacho, una opción perfecta para tus cenas de verano

 

Son muchos los alimentos a los que colgamos la etiqueta de ser consumidos en un momento u otro del día. Por ejemplo, se asocia los desayunos al dulce. Durante mucho tiempo, las galletas, las tostadas con mermelada, los cereales o la bollería, parecían las únicas opciones. Sin embargo, en los últimos años hemos comprobado que tomar frutas, verduras, huevos, fiambres ligeros o frutos secos son también opciones válidas para comenzar las mañanas, pese a que, por lo general, se consumían a otras horas.

Pero no solo son alternativas gastronómicas, sino que además aportan beneficios a nuestro organismo que de otra manera no obtendríamos con los alimentos clásicos. En esa línea hemos querido contarte que nuestro querido Gazpacho Santa Teresa puede presumir también de esa versatilidad. Aunque parece que esta bebida tan veraniega solo se puede tomar en la comida, hoy queremos mostrarte lo positivo que resulta consumirla para cenar. Recuerda que somos lo que comemos. Si nos acompañas te lo contamos.

¿Qué nos aporta el gazpacho?

El gazpacho es la estrella de las bebidas del verano, no podemos encontrar ninguna otra que nos regale tantos nutrientes de una forma natural. Porque esa es la clave de un buen gazpacho, que esté elaborado con ingredientes frescos, sin aditivos y que se hayan cultivado con mimo en la huerta. Así, al menos, lo entendemos en Santa Teresa y es un patrón que llevamos siguiendo desde hace muchos años.

Solo así se le saca el máximo partido. Un vaso de Gazpacho Santa Teresa será siempre un aliado en los meses más calurosos, porque tiene un alto poder hidratante gracias a su gran contenido de agua y sales minerales. Pero, además, es antioxidante gracias a la vitamina C y el licopeno, prolonga el bronceado de la piel, combate la hipertensión y por si fuera poco, es bajo en calorías. Todo esto, además de lo fácil que es consumirlo, hacen del gazpacho un compañero de viaje perfecto para cualquier momento del año, pero mucho más en verano.

¿Se debe tomar gazpacho por la noche?

Esta es una de las cuestiones que muchas personas se hacen a la hora de consumir gazpacho. Y la respuesta es un rotundo sí. No solo se puede, sino que es muy recomendable. Ya te hemos dado la clave en el apartado anterior, el gazpacho es muy bajo en calorías y dado que durante el sueño apenas realizamos gasto energético, un alimento que nos aporta nutrientes y pocas calorías, es ideal para poder dormir de manera adecuada.

Lo ideal es combinarlo con alimentos ligeros que complementen a tu dieta como pollo o pescado. Esta decisión dependerá de qué alimentos hayas tomado largo del día, pues el objetivo debería ser buscar el equilibrio nutricional, sin abusar de azúcares, grasas e hidratos de carbono. Con muy poco esfuerzo puedes comer sano cada día, depende de ti poder lograrlo. En Santa Teresa queremos ponértelo fácil para que lo consigas.

Propuestas para una cena con gazpacho

 

 

Queremos darte algunas ideas para que puedas incorporar el gazpacho como acompañamiento a tus cenas sin que pases hambre ni ingieras más calorías de las debidas. La primera sería la de apostar por productos sanos, pero con efecto saciante, para que puedas digerirlos bien sin abusar de grasas o añadidos. Te proponemos el humus, que te aportará proteína vegetal y se puede utilizar de muchas maneras, desde ensaladas, a sándwiches.

Recuerda que incluso durmiendo nuestro cuerpo pierde agua, sobre todo en las noches cálidas. Por tanto, si además del gazpacho incorporamos alimentos que nos hidraten, pasaremos mejor las noches. Las ensaladas, frutas o pescados nos ayudan en ese sentido. ¿Qué tal si lo combinamos todo en una sola receta? Aquí te dejamos una propuesta.

Y por último, deja a un lado las salsas, los productos precocinados de mala calidad, las harinas refinadas y los aditivos. A pesar de ser baratos, el precio que pagamos es alto, puesto que nos provocan pesadez, sed y un gran aporte en grasas saturadas. Recuerda que somos lo que comemos.